Hay momentos en la vida en los que sientes que algo no va bien, pero no sabes exactamente qué es. Quizás llevas semanas sin dormir bien, te cuesta concentrarte en el trabajo, te notas más irritable de lo normal o simplemente sientes un peso que no sabes de dónde viene. A veces no hace falta que pase nada grave para necesitar ayuda. A veces basta con esa sensación de que podrías estar mejor.
La terapia individual es un espacio íntimo, seguro y confidencial donde tú eres la única prioridad. No hay juicio, no hay prisa y no hay respuestas precocinadas. Hay una persona que te escucha de verdad, que te ayuda a entender qué te pasa y que camina contigo hasta que encuentres tu propio equilibrio.
Cada persona llega a consulta por motivos diferentes. Algunos tienen un problema concreto que quieren resolver; otros sienten un malestar general que no saben nombrar. Las dos razones son igual de válidas. Estos son algunos de los motivos más frecuentes por los que las personas empiezan terapia conmigo:
La ansiedad es una de las consultas más frecuentes. Se manifiesta de muchas formas: pensamientos que no paran, sensación de ahogo, tensión muscular, insomnio, miedo constante a que algo malo vaya a pasar. A veces llega en forma de ataques de pánico que te hacen sentir que pierdes el control. En terapia trabajamos para entender de dónde viene esa ansiedad, qué la alimenta y cómo puedes gestionarla con herramientas que funcionan en tu día a día. No se trata de eliminar la ansiedad por completo, sino de que deje de dirigir tu vida.
La tristeza prolongada, la falta de motivación, la sensación de vacío, el no disfrutar de las cosas que antes te gustaban. La depresión no siempre se ve desde fuera, y muchas personas que la sufren se sienten incomprendidas porque su entorno no entiende qué les pasa. En terapia trabajamos juntos para identificar las causas, cambiar los patrones de pensamiento que mantienen ese estado y recuperar poco a poco la conexión con las cosas que te importan.
El trabajo ocupa una parte enorme de nuestra vida, y cuando se convierte en una fuente constante de agotamiento, afecta a todo lo demás: al sueño, a las relaciones, a la salud. El burnout no es solo estar cansado; es sentir que no puedes más y que aun así sigues funcionando en piloto automático. En terapia te ayudo a poner límites, a identificar qué está drenando tu energía y a tomar decisiones que protejan tu bienestar.
Sentir que no eres suficiente, compararte constantemente con los demás, necesitar la aprobación externa para sentirte bien, no atreverte a decir lo que piensas por miedo al rechazo. La autoestima baja condiciona cómo te relacionas con el mundo y cómo tomas decisiones. En terapia trabajamos en la raíz: entender de dónde viene esa inseguridad y construir una relación contigo mismo/a basada en el respeto y la aceptación, no en la exigencia.
La pérdida de alguien querido, una ruptura sentimental, la pérdida de un trabajo, de una etapa de vida, de una ilusión. El duelo no tiene un manual ni un plazo. Cada persona lo vive a su manera y necesita su tiempo. En terapia te ofrezco un espacio donde puedas transitar ese dolor a tu ritmo, sin que nadie te diga cómo deberías sentirte ni cuándo deberías estar bien.
Hay personas que sienten que sus emociones les desbordan: enfados desproporcionados, llanto incontrolable, bloqueos emocionales, dificultad para expresar lo que sienten. Y hay otras que, por el contrario, sienten que están desconectadas de sus emociones, que no consiguen llorar o que no saben qué sienten. Ambas situaciones se trabajan en terapia. Te ayudo a entender tus emociones, a ponerles nombre y a gestionarlas de forma que no te controlen.
Si has llegado hasta aquí, es porque algo te ha resonado. No necesitas tenerlo todo claro para empezar. Solo necesitas querer sentirte mejor.
Escríbeme por WhatsApp, por email o rellena el formulario de contacto. Te respondo personalmente en menos de 24 horas y agendamos esa primera toma de contacto gratuita. Sin presión, sin compromiso, sin prisas.
Iker
¡Hola! Si quieres reservar una cita o tienes cualquier duda, estoy a tu disposición.